- el 26 octubre 2011
- en Artículos
- with No hay comentarios
Querida Vida:
Soy yo, pero entre una cara y otra han transcurrido casi 30 años. Y quizás sea un buen momento para hacer un balance de cómo me has tratado Querida vida.
¡Madre mía! , Qué de cosas han pasado en esos treinta años, tres hijos, tres matrimonios, tres casas, varios trabajos por cuenta ajena y por cuenta propia, dos carreras universitarias, cantidad de personas, un perro, muchos momentos muy malos, algunos buenos….muchos libros y cursos, películas y programas de televisión, han fallecido seres queridos, muchos viajes a distintos países, vacaciones, decepciones y alguna sorpresa, he cometido muchos fallos y algunos aciertos, una nieta, he hecho daño y me lo han hecho, muchas lecciones,…………….
Te doy las gracias Vida por todo lo que he aprendido, ahora sé:
- Lo importante que es perdonar, aunque algunas veces cuesta mucho. Sé que si no perdono, la más perjudicada soy yo, ya que mientras sentimos odio hacia otro, somos nosotros los que sufrimos. También ahora conozco que a quién tengo que perdonar es a mí misma, por los fallos que he tenido y que tendré, perdonarme por no ser perfecta.
- Aprendo que no es bueno juzgar a nada ni a nadie. Es complicado, porque automáticamente cuando conocemos a alguien ya estamos juzgando, porque cuando nos ocurre algo, rápidamente le ponemos la etiqueta de esto es malo o esto es bueno, pero la vida me ha enseñado que lo que parece malo a primera vista, con el paso del tiempo ha sido muy bueno.
- Puedo y debo quererme más, gracias a mi amigo, compañero y marido maravilloso Ernest. En este aprendizaje debo mucho a Louise Hay.
Ernest es una muestra evidente de que las peticiones al universo funcionan; En un momento muy malo de mi vida, pedí desesperadamente a alguien que me quisiera por quien era y al que yo quisiera tanto como él a mi. Y pronto descubrí a Ernest que cumplía con todos los requisitos. - Importante es una verdadera amistad, por mi amiga del alma Mónica.
Mónica es un verdadero regalo que el cielo me ha hecho. - Todo lo que soy y tengo ahora mismo, ha sido fruto de lo que he hecho y pensado antes y todo lo que he hecho o no he hecho ha sido por mis creencias.
- Tenemos muchos pensamientos en un día, dicen que unos 60.000, si no los controlamos, ellos controlarán nuestra vida. Sé que a lo largo del día puedo caer en bucles emocionales que me hacen sentir muy mal, y por ello ahora soy consciente de cómo me siento, y si no me siento bien, cambio mi pensamiento por otros u otros que me hagan sentir bien, un momento feliz o la sonrisa de un niño.
Sé que puedo controlar mi vida dirigiendo mis pensamientos. - La razón que tiene la frase de Henry Ford: “Si crees que puedes, tienes razón. Si crees que no puedes, también tienes razón”
Cómo nos marcan la vida nuestras creencias, he dicho nuestras, pues no…., no son nuestras creencias, nos las han implantado nuestros padres, los colegios, la iglesia, la publicidad, amigos, experiencias. Nuestra baja autoestima, miedos, fobias, culpas,… se deben a nuestras creencias limitantes, en algún momento pensamos que no valíamos lo suficiente y nos lo creímos. Pero uno de los descubrimientos mejores, es que nuestras creencias se pueden cambiar por otras que nos potencien y no nos limiten. Existen técnicas que me ayudan a eliminar las creencias limitantes y a potenciar otras. - Me tengo que enfocar en lo que quiero y no en lo que no quiero, pero me tengo que regañar muchas veces porque no es fácil; A pesar que la vida me ha demostrado que donde pongo mi enfoque, ahí se dirige mi energía.
- Todo el bien o mal que haga, la vida se encarga de devolvérmelo. Cuánto más doy, más recibo… pero intento dar sin esperar nada a cambio. Tratar a los demás como me gustaría que me trataran a mí.
- Un gran truco es hacer todo lo mejor posible, no importa donde me encuentre o lo que haga, lo importante es hacer todo con entusiasmo y lo mejor posible, no importan los resultados inmediatos, siempre me sentiré bien y obtendré resultados.
- Intentar razonar antes de reaccionar. He aprendido que la mayoría de las veces reaccionamos espontánea y automáticamente, sin medir consecuencias y sin valorar la situación. Cuántas veces un día que ha podido ser bueno, lo hemos convertido en una pesadilla por alguna tontería, como que se nos haya caído el café o se nos ha roto un calcetín o alguien me ha mirado mal. Se que puedo programarme para pensar antes de actuar.
No importa lo que me pase, lo importante es como yo voy a reaccionar y a sentir respecto a lo que me pase. Esto lo demuestra el hecho de porque ante una misma circunstancia, las personas reaccionamos tan diferente. - Puedo elegir mi día y decidir cómo me voy a sentir, fijándome metas y dejando de ser una marioneta del destino.
- A confiar más en mí, no estar tan pendiente de las críticas de los demás, ahora conozco que por muy bien que lo haga, siempre habrá alguien al que no le guste. No es fácil,… nos han educado a estar tan pendientes del que dirán.
- Si yo sonrío, el mundo me sonríe y puedo hacer mucho bien con una sonrisa.
Sé que la risa es maravillosa y me hace sentir muy bien. - Es maravilloso meditar, esto lo he aprendido hace solo dos años, pero menos mal que lo he aprendido…..
- No cuentan los fracasos ni las derrotas, siempre y cuando me levante con una lección de ellos.
Esto quiero que lo aprenda muy bien mi preciosa hija Pamy, como tú has sido la mayor, hemos ido aprendiendo juntas de nuestros descubrimientos y errores. Ahora sé un poco más, y sé que si sacas una buena lectura de “tus fracasos y éxitos” vas a triunfar. - El regalo más maravilloso en esta vida es tener serenidad, paz interior. Y una frase que me trae paz en los momentos tan duros que me ha presentado la vida, es: “esto también pasará”
- Es importante vivir el presente. Si mantengo en la mente aspectos negativos del pasado, el cerebro los convierte en presente, y nos lleva a sufrir como si fuera ahora por algo que ya sucedió. Y si te centras en los miedos e incertidumbres del mañana, sufres por algo que aún no ha sucedido y lo mas probable es que no suceda. La mente no sabe disfrutar del presente , porque está demasiado ocupada para percibirlo; Si no está buscando en los archivos del dolor, estará planeando el futuro. ¡Tengo que vivir el presente, es lo único real!
- En las pequeñas cosas y en los momentos se encuentra la felicidad. Ahora me encanta oír a un pájaro, mirar la luna, ver las estrellas, observar y sentir las flores……. La felicidad es un trayecto no un destino. Todos pensamos que cuando se cumplan determinadas cosas seremos felices, cuando me case, termine la carrera, tenga hijos, cuando pague la casa,…….. y el mejor momento para ser feliz es ahora mismo. Cuando la felicidad nos la dan las cosas u otras personas es pasajera, solo permanece cuando viene de nuestro interior.
- Me gustan las películas de risa y las que dejan un mensaje o una lección, no quiero ver películas violentas o de miedo, ni noticieros negativos. Sé que todas las cosas negativas o positivas, entran en mi subconsciente y este no distingue entre realidad o ficción.
- Se puede aprender y mejorar a cualquier edad. En esta lección ha participado mucho mi madre, por su cambio en el último año.
La formación no acaba nunca, la persona es un proceso en permanente crecimiento. Es importante abrir la mente, abrirnos a nuevos conocimientos sin dejarnos llevar por nuestras creencias limitantes. - Para enseñar a tus hijos hay que practicar con el ejemplo, siendo coherentes con lo que decimos y hacemos. Esto lo sé por mi gran tesoro, mi hija Magui, ella está ahí, parece que no se entera de nada, pero se entera de todo; y poco a poco va calando “mi despertar” en la vida de ella. Es curioso, algunas veces cuando tengo momentos de debilidad, donde se pone a prueba lo aprendido, viene mi hija Magui y me dice “mama, sabes que no te tienes que preocupar, sabes que esto también pasará, sabes que lo has hecho lo mejor posible, sabes que tienes que vivir el presente, deja de pensar en lo que le va a pasar…………..”
- Los problemas que nos presenta la vida, se nos repiten hasta que no aprendemos la lección. He de confesar que tengo un problema gordo, para el que todavía no he encontrado la solución. Conozco que muchos problemas se pueden resolver con creatividad, visualización,…. Y otros simplemente tenemos que dejarlos fluir.
Espero y confío en resolver mi problema con un ángel, mi hijo Leo, sé que llegará a ser una persona independiente, feliz y responsable. - Atraemos a nuestra vida situaciones y a personas similares a nuestra vibración. Últimamente estoy conociendo a personas maravillosas (esto debe de ser que voy por buen camino)
- La comunicación con los demás y con nosotros mismos es muy importante. En muchas ocasiones es más importante como dices un mensaje que lo que dices. Es bueno observar nuestro lenguaje interno y dejar de criticarnos. La importancia y el equilibrio de saber defender nuestros derechos, sin violentar los ajenos.
- Mi vida será mejor si me responsabilizo de todo lo que me pasa, es decir dejar de echar la culpa a otros cuando las cosas van mal. Si yo echo la culpa a otros, el poder para cambiar lo que no me gusta, lo tienen otros, no yo. Pero si decido que salir de la crisis es mi responsabilidad no la del gobierno, que en mis fracasos yo podía haber actuado de otra manera; Entonces yo tengo el poder para cambiar todo.
- Hay que aceptar las cosas, aunque esto no significa resignarse. Me encanta la frase de Reinhold Niebuhr: “Señor, dame la serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, valor para cambiar las cosas que puedo y sabiduría para poder diferenciarlas”.
- A valorar a las personas buenas, a resaltar las buenas cualidades de todos y a callar si no se me ocurre nada bueno que decir de una persona.
- Desde pequeña a mí y a todos nos han enseñado a tener un gran “ego”. Y sé que este es la raíz de mucho sufrimiento, esa necesidad ilusoria de querer ser siempre el mejor, el más listo, el más guapo, el más agradable…….y cuando no lo logramos sentimos envidia, humillación, estrés, complejos de inferioridad, ……. Me han gustado mucho los consejos de Wayne Dyer, para vencer al ego, él propone: Liberarse de la necesidad de ganar, de tener razón, de ser superior, de tener más, de identificarte con tus logros, de tu fama y no te sientas ofendido.
- Yo no soy mi nombre, ni mi posición social o académica. No, yo soy mucho más y me tengo que ir descubriendo.
- Lo mas importante es el AMOR INCONDICIONAL.
Conozco que todavía me queda mucho que aprender, se que tengo que perfeccionar todo lo aprendido hasta ahora, porque muchas veces resulta poco fácil llevarlo a la práctica. Mi creencia es que tengo que esforzarme mucho y día a día en eliminar mis creencias limitantes, tanto culturales como genéticas, se que existen muchas técnicas, cursos y personas que te ayudan, pero no pueden hacer el trabajo por mi; Pero, ¿Y si esta creencia es errónea y existe un camino más fácil pendiente de descubrir? O quizás mejor todavía, a lo mejor en mi evolución pasa lo mismo que en el bambú japonés. Cuando pones la semilla, la abonas y la riegas constantemente, ves que en los primeros meses no sucede nada apreciable. Es más, durante el primer año no sucede nada. Tampoco durante el segundo año o el tercero. Es más, durante los primeros 7 años no pasa absolutamente nada con esa semilla. Sin embargo a partir del séptimo año, en un periodo de 6 semanas esta planta de bambú crece más de 30 metros. Esta planta tardo 7 años en crecer y en esos primeros 7 años de aparente inactividad este bambú estaba desarrollando un sistema complejo de raíces que pudiera sostener el crecimiento masivo que iba a experimentar.
Como balance querida Vida, te digo que ha merecido la pena todo lo vivido, que no me cambio por nadie y que no me cambiaría por la que era hace 30 años, es más, cuando miro a esa chica morena, pienso qué de cosas tiene que aprender, y quizás si yo fuera ella me hubiera encantado leer esta carta; pero la pregunta es ¿hubiera estado preparada para creerla o entenderla?.
Gracias vida por todas tus enseñanzas, por todas las oportunidades que me has dado para crecer.
Un abrazo con todo mi alma, tu aprendiz
Margarita Ramírez







